El día sábado 27 de octubre dábamos inicio a un servicio especial por motivo de la celebración de un año más de vida de la Misión Evangélica Uniformada. El coordinador es el hermano Enrique Alvarado y se da inicio entonando el himno 150.

Nuestro pastor Jeremías Vásquez es el encargado de dar la bienvenida y saludar a las visitas para luego, nuestro hermano Enrique Alvarado, dar los saludos protocolares.

Se realiza un bendecido programa a cargo de la hermana Fani Ávila donde tienen oportunidades el suboficial Patricio Solar Olea, el pastor Carlos Avendaño, el Alcalde de la comuna de Empedrado, una alabanza especial de las hermanas de la MEU, alabanza del Cuerpo de Uniformados de nuestra Iglesia, una delegación del ministerio “La verdad os hará libres” con la alabanza “Te mereces toda la Gloria”.

A continuación, se realiza una oración especial por el trabajo de Evangelización en las penitenciarías. Oración dirigida por nuestro pastor Jeremías Vásquez.

Luego, canta el Cuerpo de Uniformados la alabanza “Desciende”.

A continuación, se concede una oportunidad de agradecimiento a nuestro Señor al hermano Juan Correa, director de la Iglesia Evangélica de Carabineros de la Región de Ñuble, al hermano Juan Hernández de la Iglesia de Gendarmería, al hermano Héctor Pino, encargado de la Misión Evangélica Militar en Talca (MISEMIL).

Luego, cantan al Señor las hermanas de la MEU y Obra Carcelaria de Talca la alabanza “Y me tocó”.

Y así llegamos a la Palabra del Señor por la capellán y presidenta nacional de la MEU, hermana María Inés Herrera la que se encontraba en Juan 5 1:8. Por medio de este mensaje, el Señor nos habló de como Él es misericordioso para atender nuestras dificultades y ha tenido misericordia de nuestras vidas, acercándose a nosotros entregándonos primero lo más valioso, que es la vida eterna. En aquellos tiempos existía un paralítico que hacía 38 años estaba cerca del estanque esperando que el ángel descendiera a agitar las aguas para poder recibir sanidad, pero por sus dificultades físicas, en todo el tiempo que le tomaba acercarse a aquel estanque, llegaba otro antes y él no podía recibir la bendición de ser sanado de su mal. Pero un día, Jesucristo pasó por aquel lugar y le vio esforzarse por llegar al estanque, y le habló, entonces Él mismo le preguntó “¿quieres ser sano?” y en ese mismo instante el poder de Dios obró en su vida. Así mismo sucede con nosotros hoy en día. Quizás nuestra dificultad no es algo físico, sino espiritual, pero Dios con su infinito amor nos hace la misma pregunta y nos ofrece no solo sanación sino que también la salvación de nuestras almas.  El día de hoy todos hemos llegado a esta vigilia no por nuestra voluntad sino porque Dios así lo dispuso, para que pudiésemos recibir de su misericordia. Por esto hermanos, ya no es necesario que un ángel descienda a agitar las aguas o se aparezca frente a ti, porque a través de la oración tenemos directa comunión con el padre y Él es poderoso para responder tu necesidad. Amén

A continuación se entona el último himno para finalizar este bendecido servicio de aniversario, el Himno 186. Nuestro Pastor entrega unas últimas palabras de bendición y el pastor Luis Sepúlveda nos entrega la bendición por este maravilloso servicio.

Hno. Nicholás Cáceres Acevedo / Comunicaciones IMPCH Talca

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